Todavía es Nescesario el Ayuno en la Iglesia? por Padre Carlo Garcia

Es una pregunta que cada vez escucho con más frecuencia. Las personas se me quejan y me dicen: "¡¡que más sacrificio que la propia vida diaria!!", "¡¡encima del sufrimiento diario, el ayuno!!".

Pareciera, que la sociedad mercantilista y sensual en la que vivimos, ha puesto a "la comodidad" como un sinónimo de la felicidad, por ello rechaza que pueda haber algo de bueno en los sacrificios, ayunos y mortificaciones a los que considera anacrónicos (de otra época). ¿Cómo hablar de ayuno a una sociedad hedonista (que vive en función de los placeres)?, ¿Sirve para algo el ayuno? El ayuno es una de las armas más poderosas que nos ha dejado el Señor, en alguno época se le valoró grandemente como el medio para alcanzar la perfección y la santidad, siendo uno de los principales elementos de la Ascésis (disciplina espiritual que busca la perfección sometiendo los instintos e impulsos del hombre, para ello se vale de mortificaciones, privaciones y ayunos). Muchos santos usaron alguna forma de mortificación, al servicio de la virtud de la Penitencia, que los llevaba a elevar y vitalizar su espíritu. Después de una seria investigación en las Sagradas Escrituras y los Padres de la Iglesia. Quiero compartirles lo que he descubierto del Ayuno:

1.- Para manifestar humildad delante de Dios: Lev 16,29-31 : Nos dice que el ayuno, acompañado siempre de oración, sirve para manifestar la humildad delante de Dios e invocar su perdón.

2.- Para encomendar una causa casi imposible y abandonarse en las manos de Dios: Dos citas bíblicas nos ilustran al respecto, Jueces 20,26 y Est 4,16 El que ayuna se vuelve al Señor en una actitud de dependencia y de abandono totales: antes de emprender cualquier tarea difícil:

En Jueces, el ayunó ayudó a la tribu de Judá, dos veces vencida por sus enemigos, a triunfar a pesar de la muerte de sus mejores soldados. La Reina Ester era la única persona que podía salvar a su pueblo de una ley injusta que los exterminaría y tenía que enfrentar a un Soberano Semidiós que había dado muerte a su predecesora, la Reina Vasti, arriesgando su propia vida en la empresa. El ayuno le dio la fuerza y confianza que necesitaba.

3.- Para pedir perdón por un pecado premeditado que ofendió a Dios y perjudicó a alguien: Los libros de Samuel y Reyes nos cuentan la historia de dos reyes, uno amado por Dios y otro infiel, ambos cometen asesinato, y ante la denuncia del profeta se arrepienten, visten de sayal y ayunan buscando la fortaleza para implorar el perdón de una culpa premeditada que ofendió a Dios y perjudicó a alguien:

II Sam 12,15-16: Aunque David había cometido adulterio y asesinato, fue denunciado por el profeta Natán. Esto llevó al rey al ayuno, y aunque Dios no perdonó al primer hijo de Betsabé, su arrepentimiento y ayuno satisfizo a Dios, quien le perdonó su culpa i le dio de la misma mujer a su sucesor: Salomón. I Re 21,27: Nos narra el asesinato de Nabot por el Rey Acab. Ante la amonestación del profeta Elías, el Rey ayuna y viste sayal. Dios le conmuta el castigo a su familia hasta la muerte del Rey.

4.- Como señal de luto por una desgracia, reconociendo que aceptamos la reprensión de Dios por nuestro pecado: I Sam 7,6; II Sam 1,12; Bar 1,5 y Zac 8,19: Nos hablan del ayuno que hicieron los Israelitas frente a la derrota que les infligieron los filisteos, la muerte de Saúl y el cautiverio babilónico, todo como producto de la idolatría y rebeldía del pueblo. Lamentablemente todavía hoy tendemos a reconocer nuestra culpa cuando es demasiado tarde. Pero aún así el Señor la recibe como gesto de arrepentimiento.

5.- Como medio para obtener el cese de una calamidad: El libro de Judit nos narra cómo, cuando el pueblo de Israel está a punto de ser vencido por el ejercito asirio comandado por el general Holfernes, se salva por el ayuno del pueblo ante una inminente calamidad. Jdt 4,9-13.

6.- Como arma poderosa para cambiar la voluntad de Dios: Uno de los pasajes que más me apasionan de las Sagradas Escrituras es el libro de Jonás y la misión que le tocó realizar contra su voluntad. En ella tenía que proclamar la destrucción de Nínive en 40 días!!! Las palabras del profeta llegaron a oídos del monarca que inmediatamente vistió de silicio y mandó un edicto en el que todo el pueblo ayunara he hiciera penitencia por sus delitos!!!. Jon 3,10 nos dice que al ver Dios su conversión "se arrepintió" de hacer el mal que les había jurado hacer. El ayuno del pueblo de Nínive se convirtió en una arma poderosa para cambiar la voluntad de Dios. ¿A caso no has estado frente a situaciones en que quisieras que Dios cambiara su voluntad?, ¿el cáncer de un ser querido?, ¿una enfermedad grave o accidente?. ¿Has probado el ayuno para cambiar la voluntad de Dios?

7.- Para conseguir la gracia en la realización de una misión: El libro de los Hechos de los Apóstoles es muy rico en pasajes en los cuales los discípulos oran y ayunan antes de emprender una misión. En Hech 13,2-3 La comunidad ora ayuna y envía a Pablo y Bernabé para la misión a la que el Espíritu Santo los había escogido. El ayuno nos da pues, la Gracia necesaria para el cumplimiento de una misión.

8.-Para prepararse al encuentro con Dios. Ya Ex 34,28 y Dan 9,3 tanto Moisés como Daniel ayunan antes de encontrarse cara a cara con el Dios de la Vida. El ayuno los prepara para ese encuentro. Dios es tres veces santos, y nosotros, por más buenos que pretendamos ser, no alcanzamos sino a ser simple pecadores. El ayuno pues, nos prepara para el encuentro con Dios!!!

9.- Para el ministerio de la liberación: Fue el mismo Jesucristo en Mc 9,29 quien exhorta a sus discípulos a enfrentarse a luchar con el enemigo, en el ministerio de la liberación o exorcismo con las armas del Ayuno y la oración. El mismo Jesús pudo soportar la tentación del diablo en el desierto gracias a la oración y el ayuno (Mt 4,1-11). ¿Y tú, cómo pretendes vencer al enemigo y sus seducciones si no ayunas?, ¿Cómo quieres vencer los vicios y tentaciones sin usar el ayuno?

10.- Para la templanza del alma: El mismo san Pablo en Rm 7,15-25 nos habla de la lucha entre el hombre interior y el viejo hombre que está viciado y que siempre tira para el mal. El ayuno nos ayuda a templar el espíritu y soportar las tentaciones con fortaleza. Sgo 1,12 nos dice: "dichoso el varón que soporta la tentación, pues cuando haya resistido la prueba recibirá la corona de vida que Dios tiene prometido para los que le aman"

Algunos teólogos definen que el A.T. se cierra con el ayuno de San Juan Bautista y se abre con el ayuno de Jesús en el desierto al inicio de su vida pública (Mt 4,2). El mismo Cristo, en el Sermón de la Montaña nos explica las condiciones que ha de tener el ayuno (Mt 6,16-18), y advierte a los Apóstoles de su importancia (Lc 13,5). Por eso Satanás no puede resistir a la oración cuando va asociada con el ayuno (Mt 17,21). El ayuno es además un arma que no desaprovecha San Pablo en su ministerio evangelizador, como fortaleza para luchar contra las injurias y las persecuciones (2 Cor 6,5; 11,27). Los Santos Padres alaban esta práctica y procuran encausarla: con la oración y la limpieza de corazón (Sn Juan Crisóstomo), con la misericordia (Orígenes), con la oración y la Caridad (San Atanasio y San Pedro Crisólogo), con la alegría (San Jerónimo) Dice San Agustín: "El ayuno purifica el alma, eleva el espíritu, sujeta la carne al espíritu, da al corazón contrición y humildad, disipa las tinieblas de la concupiscencia, aplaca los ardores del placer y enciende la luz de la Castidad" (Sermón # 73).

Sin embargo, se hace necesario que el ayuno vaya de la mano con la oración, son las dos caras de una misma moneda. El ayuno es, en sí mismo, un tipo radical de oración, no pueden separarse. Si vas a practicar el ayuno, requieres de un buen tiempo de oración, ya que el ayuno sin oración se llama "dieta".

Tipos de Ayuno Mucha gente que se anima a asumir el ayuno como una de sus armas en la vida cristiana, lo primero que me pregunta es: ¿cómo se ayuna?, ¿debo dejar de comer y tomar agua? Trataré de ser breve y sencillo: El principio del ayuno es dejar de hacer algo que me agrada, para demostrarle a Dios que lo que le voy a pedir es más importante que mi propia salud. Por lo tanto, cualquier renuncia voluntaria a algo que me agrada, ya es un ayuno. Osea que uno puede hacer ayuno de ver televisión, de oír música, de ver o jugar fútbol, de comer postres, de llamar por teléfono, etc.

Pero el ayuno en su sentido estricto hace referencia a la supresión de comidas. Entre ellos te propongo los siguiente: Ayuno de comer entre comidas: te limitas a tus tres comidas diarias y absolutamente nada entre ellas, ni siquiera bebidas, a los más agua!!! Ayuno de suprime un plato: te limitas a reducir a un solo plato cada una de tus tres comidas. Ayuno de dos comidas: suprimes una de las tres (Ej.: sólo desayuno y comida) Ayuno de líquidos: no debes comer nada sólido durante el día, te limitas a las sopas, jugos, yoghurt, leche, etc. Ayuno de agua: solo agua durante todo un día.

¿Cuando empezar un ayuno?, en cualquier momento del día, aunque es recomendable iniciarlo desde la vigilia anterior. Iniciar el día en ayuno, hasta el desayuno del día siguiente. Pero este es un criterio que queda en manos de cada "ayunante". Es claro que quien aspire a la santidad y a la perfección, al dominio de sí mismo, o desee obtener gracias para otros, entonces, debe hacerse amigo del ayuno.

Padre. Carlos (Charly) Garcia. Sacerdote Ordenado del Seminario de los Padres Eudistas del Minuto de Dios en Colombia. Actualmente es Vice-Rector del Seminario Misionero San Jose de Tacna en el Peru, El Padre Charly es un Sacerdote Carismático que estará predicando en nuestro Congreso de San Francisco en Agosto de este año.