¡Ámame tal como eres! por Padre Charly Garcia,CJM

 

hijo Mío:Conozco tu miseria, los combates y tribulaciones de tu alma (Ap 2,2-9) la debilidad y las dolencias de tu cuerpo; de tus cobardías, de tus pecados, de tus rebeldías;aún así te digo: dame tu corazón,

¡ámame tal como eres!

Si esperas llegar a ser un ángel para entonces entregarte a mi amor,no me amarás jamás.Aún si recaes con frecuencia en esas faltas que quisieras nunca haber conocido (Rom 7,15) aún si eres cobarde en la práctica de la virtud,no te permito el dejar de amarme.

¡Ámame tal como eres!Quiero el amor de tu corazón indigente;Si para amarme quieres esperar a ser perfecto,no me amarás jamás. ¿No podría yo hacer de cada grano de arena un serafín radiante de pureza, de nobleza y de amor? ¡No podría yo con un solo signo de mi voluntad,hacer surgir de la nada miríadas de santos mil veces más perfecto y amantes que tú? ¿Y si me place dejar para siempre en la nada a esos seres maravillososy preferir al suyo tu pobre amor? Hijo, déjame amarte, quiero tu corazón.Ciertamente he de transformante,Pero entre tanto te amo tal como eres.Y deseo que tu hagas lo mismo;quiero ver surgir el amor del fondo de tu miseria.Amo en ti incluso tu debilidad ( 2 Cor 12,10).

Amo el amor de los pobres; quiero que de la indigencia se eleve continuamente este grito:¡Señor, te amo!Es el canto de tu corazón el que me importa.¿Qué necesidad tengo yo de tu ciencia y de tus talentos? (1 Cor 2,1-2).

No son virtudes las que te pido y si diera el dártelas, eres tan débil que pronto mezclarías a ellas tu amor propio: ¡No te inquietes por tu virtud!Podría yo haberte destinado a grandes cosas; pero no lo quise, serás el servidor inútil y te quitaría aún lo poco que tienes, porque te he creado solo para el amor:

¡Ama!

El amor te hará realizar todo lo demás sin que pienses en ello; no busques sino llenar el momento presente con mi amor. Hoy espero a la puerta de tu corazón como un mendigo (Ap 3,20). Yo, el Señor de los señores toco y espero;Apresúrate en abrirme y no alegues tu miseria. Lo único que podría lastimarme el corazón sería el verte dudar y no tenerme confianza.Quiero que pienses en Mí, en cada hora del día y de la noche; No deseo que hagas la acción más insignificante por otro motivo que no sea el amor.Cuando tengas que sufrir (1 Cor 10,13), te daré fortaleza (2 Cor 12,9), tú me has dado tu amor, yo te daré el amar más allá de lo que hayas podido alguna vez imaginar.

Pero recuerda: ¡Ámame tal como eres! No esperes llegar a la santidad y estar suficientemente preparadopara entonces entregarte a mi amor, pues entonces, ¡no me amarás jamás!

P. Carlos E. García, CJM, es Vice-Rector del Seminario San Pedro de Tacna - Perú. Charlygar@softhme.net autor desconocido Recopilado